Abán Donado

Abán Donado es un personaje creado para mostrar actitudes de victimización y confrontar con aquellas de responsabilidad y conciencia.

Carta de Abán Donado:

Mi nombre es Abán Donado y la vida ha sido muy dura conmigo.

Para empezar nací un día 13. ¡Un 13!, ¿ustedes saben lo que eso significa? Significa que mi destino ya estaba predestinado para ser de malas. ¿Quién no conoce el dicho: árbol que nace torcido jamás su tronco endereza?, y yo nací así, torcido, desde ahí, desde ese día empezó mi desgracia, ahí empecé a cargar mi cruz, ahí empezó mi mala suerte.

Porque claro, si uno empieza mal, pues sigue mal y termina mal. Mejor dicho le toca a uno vivir de derrota en derrota. Cuando yo estaba chiquitico por ejemplo, me tocó una vida muy dura. Mi mamá, doña Sacrificio, no hizo suficiente por mí, empezando porque no planeó mi nacimiento para que no cayera un 13, y después de que nací no me lo dio todo porque le tenía que dar a mi hermano mayor, que él si es de buenas, a él no le tocó mi misma suerte.

Además, yo no me he encontrado nunca con personas buenas que me quieran ayudar, todas quieren es que yo haga cosas difíciles y duras, quieren por ejemplo que yo trabaje, y no tienen en cuenta mis emociones, mis sentimientos, por ejemplo no se acuerdan que a mí no me gusta madrugar y que no me sienta bien madrugar, y entonces yo pienso: si consigo un trabajo y no soy capaz de madrugar y empiezo a llegar tarde y me echan, pues ahí sí que más de malas todavía, y la gente no me considera, quieren obligarme con las circunstancias pero no se ponen en mis zapatos de infortunado, de oprimido.

Yo por ejemplo sé que soy inteligente, y me gusta cantar y lo hago bien, pero cuando me doy cuenta de lo peligroso del mundo, pues no me voy a dejar explotar, mejor dicho me siento en una situación sin salida, porque ¿trabajar para que otros se aprovechen?, pues eso sí yo no lo voy a hacer, y ¿qué tal que me volviera famoso?, aunque a mí, mi papá me enseñó que “de eso tan bueno no dan tanto”, no encuentro ninguna salida, porque el estudio es para los que tienen plata, y trabajo no encuentro ninguno como para mí.

Claro que yo ya entiendo que todo eso es culpa del gobierno y de los ricos, porque o si no la gente no lo diría, ¿si me entienden? Entonces uno tiene es que aprender a desconfiar, a vivir con miedo, para así poder cuidarse de que no le pase nada malo, porque o si no lo tratan mal, no puede uno descuidarse, es que hasta las noticias lo dicen, se vuelve uno una víctima del sistema, y Dios quiera que las cosas cambien, porque si no, pues ahí sí ¡sálvese quien pueda!

Cómo dijo el filósofo colombiano: "deje así".